Los péptidos anti-edad y antioxidantes se investigan con un enfoque médico que combina biología molecular, farmacología y ensayos clínicos. En los estudios se evalúan mecanismos como la estimulación de la síntesis de colágeno y elastina, la modulación de vías de señalización para la reparación tisular, la inhibición de metaloproteinasas de la matriz y la neutralización del estrés oxidativo. Los marcadores clínicos incluyen cambios en la profundidad de las arrugas, la elasticidad, la hidratación y biomarcadores de inflamación; la seguridad y la farmacocinética se monitorizan en ensayos controlados.
Atención: son necesarios estudios aleatorizados adicionales a largo plazo para la confirmación categórica de los beneficios duraderos.
Efectos favorables observados en humanos: mejora de la elasticidad y firmeza de la piel; reducción visible de las líneas finas y las arrugas; aumento de la hidratación y un tono más homogéneo; cicatrización acelerada de pequeñas heridas y reducción de la inflamación local; mejor protección contra el estrés oxidativo en las células cutáneas.



